EN Canarias coronan la riqueza natural de las islas con una ‘espesura’ de lava y laurisilva

Flora y fauna se abren paso a pesar de las extremas condiciones que impone el terreno volcánico. La mitad de la superficie de las islas Canarias está protegida medioambientalmente por su riqueza y belleza, pero si una parte de su paraje natural destaca especialmente son los cuatro Parques Nacionales que alberga: Garajonay (La Gomera), Taburiente (La Palma), el Teide (Tenerife) y Timanfaya (Lanzarote).
Cuatro de las siete islas albergan estas maravillas reconocidas internacionalmente, cada una con sus características peculiaridades, que muestran la belleza y variedad ecológica de Canarias. En ellos podemos apreciar desde la frondosidad de los bosques de Garajonay o la Caldera de Taburiente al sutil florecimiento de los líquenes que empiezan a colonizar la desnuda tierra volcánica del Teide y Timanfaya.

TENERIFE | EL TEIDE
3.718 METROS, EL PICO MÁS ALTO DE ESPAÑA
El Teide (Tenerife) no es solo la silueta de un volcán de 3.718 metros -y, por tanto, el pico más alto de España y de todo el Atlántico insular- sino también el entorno sobre el que se asienta: Las Cañadas del Teide, una de las mayores calderas del mundo.

LANZAROTE | TIMANFAYA
ESCUPIÓ MAGMA SIN PARAR DURANTE 6 AÑOS
El 1 de septiembre de 1730 está marcado en el calendario de Lanzarote como uno de los días más importantes de su historia. Ese día, hace menos de tres siglos, comenzó uno de los procesos eruptivos más largos conocidos por la humanidad, que acabó creando el actual Parque Nacional de Timanfaya.

LA GOMERA | GARAJONAY
BOSQUES TROPICALES DE LAURISILVA: UNA RELIQUIA DEL PASADO
Si La Gomera, por su parte, destaca por algo es por la inmensidad de su color verde. Y es que la singularidad geográfica y climática de las islas Canarias da pie a tesoros como el que aguarda en el centro de La Gomera: la laurisilva, un tipo de bosque tropical que predominaba en el planeta hace millones de años y que hoy es una auténtica reliquia del pasado.

LA PALMA | CALDERA DE TABURIENTE
EL VOLCÁN QUE PUDO SER EL PICO MÁS ALTO
Pero si el Teide nos parece espectacular con sus más de 3.700 metros, en La Palma hace millones de años se erigía un gigantesco volcán que se especula podía alcanzar hasta los 4.000 metros de altitud. Su desplome desembocó en el actual Parque Nacional de la Caldera de Taburiente (La Palma), una gran caldera de ocho kilómetros de diámetro, hoy envuelta por los desniveles insulares más abruptos del planeta.